Hasta la base es un buen pateo y hasta arriba una buena trepada donde Samuel no paraba de ascender metros y yo de flipar con las vistas y la ruta.
Después bajamos hasta la base del Gomer y subimos por su parte más derecha (vista desde el carril). Muy guapa también aunque no era tan aérea.
En fin, hemos echado una mañana entretenida en un día bastante agradable.
P.D. Aún tengo la espina en la mano como la espinita de la cara sur de la Maroma.
oye podemos hacer otra escalada este sabado 17 que yo ya tengo ganas
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